Wilkommen, bienvenue, welcome!!

jueves, 28 de junio de 2012

Who is who in the cast




Kristin Chenoweth (Funny girl)

Una diva no tiene por qué ser una gran cantante, ni siquiera una gran actriz. Una diva es algo más. Fanny Brice, Ethel Merman, Mary Martin, Carol Channing... cómicas, "caricatas", reinas capaces de reirse de sus propias debilidades y de su propia sombra. Carne de focos y escenario, payasas que resisten los embates de la vida a golpe de carcajada. Pero que también pueden arrancarte una lágrima a poco que te despistes...
La historia de Broadway está llena de estas actrices de vocación que -nadie sabe exactamente por qué- sin ser especialmente bellas, ni esculturales, ni glamurosas... se cuelan en el corazón del público de por vida. Lucille Ball, Carol Burnett, Barbara Harris... chicas corrientes, simpáticas, a veces inocentes, a veces atrevidas, pero con una personalidad de hierro forjado entre los bastidores de la vida.
Kristin Chenoweth es una de ellas. La última en unirse a este insigne grupo de "chicas divertidas". Pero ella, además, viene equipada con una voz de oro de veinticuatro quilates.
Esta rubia pizpireta de poco más de un metro y medio, vino al mundo hace cuarenta y tres años (aunque siga aparentando veintipocos) en Broken Arrow, Oklahoma. Sí, nació en un estado con nombre de musical de los clásicos, cómo no. Sin ser totalmente consciente de sus orígenes -fue adoptada cuando solo era un bebé- ella afirma tener un "cuarterón" de india cherokee, algo no demasiado extraño en esa región. Lo que siempre tuvieron claro los que la conocían, es que era diferente a las demás, alguien extraordinaria. Como extraordinaria era su vocecita de pito de registros ilimitados. Por eso comenzó a cantar en coros de gospel cada domingo y así fue sobresaliendo hasta conseguir una beca para estudiar ópera y teatro musical. Cuentan que fue a Nueva York a ayudar a un amigo a mudarse, y ya no volvió nunca más. La seleccionaron para un papel en Animal Crackers (una comedia de los Hermanos Marx convertida en musical) y a partir de ahí todo fue subir escalones.
A comienzos de los 90 ya estaba "on tour" con obras como Babes in arms, The Phantom of the Opera (donde Kristin fue Christine por varias ciudades y países), The Fantastiks (¿qué estrella de Broadway no ha hecho alguna vez de Luisa?), hasta que llegó su debut en la gran ciudad con un estreno de auténtico lujo, Steel pier, de Kander y Ebb. Por su pequeño papel de la soprano enloquecida Precious McGuire ganó su primer premio de importancia, el Theatre World Award. Poco después hizo de Sally, la hermana listilla de "Carlitos" en You´re a good man Charlie Brown, personaje por el que se llevó su primer -y hasta ahora único, no me preguntéis por qué- Tony. También fue Daisy Gamble en una producción Encores! de On a clear day you can see forever, la primera reposición que se hacía desde su estreno en plenos sesenta. Y es que nadie más se atrevía a hacer una Melinda digna de su predecesora, otra rubia pizpireta de tremenda voz, la genial Barbara Harris (a la que también "siguió" en la reciente reposición de "The Apple Tree").
Pero el espaldarazo definitivo a la fama -además de por sus apariciones en varias películas y series- se lo dio Glinda, la Bruja Buena del Oeste, ¿no es lo que suelen hacer las brujas buenas?. Con Wicked, Kristin Chenoweth -al igual que su colega, Idina Menzel- logró subir al podio, al trono, al olimpo, a ese lugar de privilegio al que se tarda mucho en llegar pero del que a veces se sale muy deprisa. El gran público se aprendió su nombre para siempre con la creación de este claro y oscuro personaje que supo interpretar con todos los matices que requería y con su acostumbrada voz de ángel endemoniado. Ojalá las muchas Glindas sustitutas hubieran estado a su altura, y a la de la Menzel, claro.
Cunegonde en Candide (producción de la filarmónica de Nueva York), Lily St. Regis en la versión televisiva de Annie, Marian (the librarian) en The Music Man, también para televisión -junto a Matthew Broderick- y un sinfin de intervenciones en series "con derecho a canción" como la estupenda Glee, en la que hacía de la fracasada April Rhodes. Sus versiones de One less bell to answer o Maybe this time en sendos capítulos son antológicas. ¿Por qué no se ha pensado en un spin-off con ese personaje?
La última vez que la vimos sobre un escenario de Broadway fue hace un par de años, y hacía algo muy complicado. Emular a Shirley MacLaine en El Apartamento no es un toro que pueda lidiar cualquiera. Y encima cantando y bailando. Promises, promises, la obra maestra de Burt Bacharach, nos brindó la oportunidad de verla en un papel menos cómico y más amargo, la de la ascensorista que se mira en el espejo roto de su propia existencia ("no deberías usar rimmel si te enredas con un hombre casado"). La  perfecta química con Sean Hayes (el Jack Lemmon del show) nos regalaba uno de esos escasos momentos mágicos en los que el oficio y la inspiración rebosan por todo el patio de butacas.
La voz de esta "pequeña gran diva" -chillona o aterciopelada según se requiera- es tan personal, tan única que se ha llegado a inventar un término relacionado con su tesitura imposible, "the Cheno note". Una nota a la que muy pocos pueden llegar y que deben evitar los que quieran conservar su cristalería intacta. Pero eso no es lo más importante de esta "chica divertida" (también hizo Funny Girl en una función-homenaje, por cierto) de curvas sinuosas y ojos de un azul de piscina californiana. Lo mejor de Kristin Chenoweth no se puede medir, solo se percibe cuando aparece en un escenario y de repente dejas de ver al resto de los actores. Hay quien nace con ese don, un foco de luz que no solo les ilumina a ellos, sino también a los que tenemos la suerte infinita de acercarnos alguna vez. 
   










45 comentarios:

  1. Uno de los mejores momentos que he pasado en un teatro de B´way se lo debo a esta chica (mu chica) estrella a la que no puedes fotografiar con flash por prescripción médica (en serio, tiene la enfermedad de Meniére). Su Fran de "Promises" me subyugó y aún lo consigue cuando oigo la magnífica grabación. No incluyo vídeo porque no hay muchos y ya lo hice un par de veces (en ¿Qué fue primero? sobre El Apartamento y en Play it again con A house is not a home).
    Así que comienzo con un obligado número de Wicked, el divertido "Popular" junto a una alucinada Menzel.
    Le sigue un clásico -en todos los sentidos- de la opereta y el musical, el Glitter and be gay de Candide. Junto a una Patti LuPone ninguneada. Muy simbólico ese : my song, now go! Una generación que deja paso a otra. Virtuosa y divertida a no poder más su interpretación.
    Y finalmente un show que no muchos pudimos ver, The apple tree, en la reposición de 2006, junto a Mark Kudisch. Estas son las únicas imágenes que he encontrado, pero nos dan una idea del nivel de este encantador musical con partitura del divino Jerry Bock.
    Ala, hasta la próxima (y última, por el momento) quincena!

    ResponderEliminar
  2. Me la como!. Me gusta aunque sea haciendo pedorretas.
    Me sorprendió verla en Glee. Pero aunque yo lo que he podido ver de ella en directo es NADA, no como otros... lo que si he hecho es escucharla bastante... Da igual lo que sea, siempre está impresionante. Como una persona tan pequeñita puede tener esa voz!. Es admiración y envidia. Yo que soy dos veces ella (o más)(de tamaño corporal, quiero decir), canto menos que un grillo!.
    Buen veranito a todos. A beber pa refrescarse!.
    Mucho amor.
    Luis.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso de que cantas menos que un grillo... no estoy para nada de acuerdo. Tú eres uno de esos muchos artistas desaprovechados, por el momento claro. Pero es cuestión de dar tiempo al tiempo, que "más alante hay más".
      Por cierto ¿tú no viste a la Chenoweth en Wicked? ¿Tal vez lo viste en Londres?

      Eliminar
  3. ¿He sido el primerooooooo?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sííííííí, esta vez fuiste el primero!! Así me gusta.
      Besos y vete por la sombra!!

      Eliminar
  4. Yo no la pude ver en Wicked por unos días :( pero la chica que la sustituia era muy buena, aunque seguro que no es lo mismo. Me encantaba en la serie Pushing daisys y está genial en Promises-Promises, que tampoco la he podido ver :( Es una putada que desaparezcan los musicales antes de tiempo.
    Enhorabuena por la entrada!
    Santi

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues tienes mucha razón, amigo Santi. Como dice la canción de Alejandro Sanz: no es lo mismo. Y no solo por perderte a la Cheno (que no Chenoa ¿eh?) sino por perder la increíble química entre ella y Idina Menzel. La combinación perfecta de caracteres, tipos, voces... Y encima con Joel Grey para cerrar el triángulo. Superb!
      Y en Promises me enamoró. Aunque no tuviera las mejores críticas y ni siquiera la nominaran para el Tony (cosa que no entenderé jamás), me pareció sencillamente perfecta.
      Un abrazo y gracias por estar ahí!!

      Eliminar
  5. Conozco su voz por la versión de Promises que me pasó el blogger, pero en imágenes su voz sube bastantes enteros más...

    Muchas veces al leer esta sección digo, ¿quién será esta/ chica/chico que nos presentan en esta entrada? Siempre, como ocurre en esta ocasión, me sorprendo con el potencial de voces que hay por ahí y que no conocemos. Gracias por traernos estas perlas para hacer los días más llevaderos.

    Cuéntame algo de los vídeos que me pierdo un poco.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, mi querido pequeño saltamontes, ya he hablado un poco de ellos antes. El de Wicked ya lo conoces. Es el número de "Popular", el momento en que Elphaba y Galinda tienen que compartir dormitorio, y cuando la última -la chica más popular del insti- decide convertirse en "pigmaliona" de su friqui colega. Tienes que ser popular!! Pintarte, salir con chicos, jugar a deportes... aunque seas un poquito verde.
      Luego está Candide, una opereta maravillosa de Leonard Bernstein sobre la obra de Voltaire, con libreto de Lillian Hellman (cualquierr día le dedico una entrada). Esta fue una representación orquestada con la New York Philarmonic de lujo total, con LuPone como The Old Lady, la pobre.
      The apple tree es un musical en tres actos, con tres historias independientes en re épocas distintas. Desde Eva en el paraíso, a una limpiadora de chimeneas convertida en una Marylin tetona, pasando por una enloquecida reina goda. El nexo común es la gente que tiene sueños imposibles y lo que sucede cuando de pronto van y se cumplen. Desternillante, y con un score de Jerry Bock (Fiddler on the roof).
      ¿Necesita algo más el señoriiito?

      Eliminar
    2. Muchísimas gracias por todo. Por cierto mi iTunes va a explotar con todo lo que le estoy metiendo, jajajajajajajajajajajajaja

      Eliminar
  6. En el primer vídeo me recordó en todo (acento, tipo, voz) a Dolly Parton...
    ¡¡¡No te pierdas esto, cuñao!!!

    http://www.shewired.com/box-office/2012/01/03/dolly-parton-writing-broadway-musical-version-life-story

    Es que tengo la vena cateta muy desarrollá...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué fuerte "brother in law" ¿un musical sobre la vida de la Parton? Vamos, para ponerse de Parton!!! jajaja Habrá que verlo, anyway

      Eliminar
  7. Ya no recuerdo qué fue primero: si la compra del DVD de CANDIDE o la asistencia a la representación de Wicked (pues los dos acontecimientos fueron por la misma época). Lo que sí tengo claro es que la pequeñaja Chenoweth es una de las grandes entre las grandes, capaz de eclipsar a quien se ponga a su lado (léase LuPone, Menzel, o quien sea)
    La serie Glee (habrá quien discrepe) tiene muchas virtudes, y una de ellas es el haber integrado en el reparto a esta maravillosa actriz y cantante a la que se le dedica hoy la entrada (su "Maybe This Time" de Glee, en duelo con Lea Michele, es maravilloso, y mira que es difícil igualar u tema tan mítico como ése).
    Por cierto, jefe: ayer vi el primer capítulo de SMASH y me dejó totalmente decepcionado (guión, intérpretes, coreografías, fotografía, iluminación, etc. para mí pésimo todo; las canciones nuevas no están mal, pero el conjunto no me gustó nada, y mira que yo tengo buenas tragaderas para esto del musical). ¿Qué piensa USTED al respecto? (ahora que me doy cuenta, parece que estoy en el consultorio de la Señorita Francis, pero no voy a dar marcha atrás y a rehacer el escrito, que hace mucha calor, y me voy a dar una vuelta). Hasta dentro de 15 días.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja!! Querido radioyente:

      Cien por cien de acuerdo contigo. Smash es cuando menos, decepcionante. Con una idea interesante, unos actores excelentes, una producción más que digna... para mí lo que falla es el guión. Por eso ni te crees las interpretaciones ni te metes en la historia ni te implicas con ningún personaje en particular. Una pena. Yo solo he visto los primeros episodios, pero vamos, sin demasiado interés, insólito sabiendo del tema que trata.
      Sí he empezado a ver otra serie que, con menos pretensiones, me parece muy divertida. Se llama GCB (Golfas, cursis y beatas, en español, Good Christian Bitches en el original) y la Chenoweth encabeza el cartel. Hay que verla en VO por que el doblaje es mortal de necesidad.
      Muchas gracias por su consulta!
      E.F.

      Eliminar
  8. MÁS LÁGRIMAS QUE SONRISAS

    Ayer por la tarde estuve en el Maestranza viendo el musical Sonrisas y Lágrimas.
    Por supuesto que es complicado obviar la referencia a la película de Robert Wise, sobre todo teniendo en cuenta que iba con mis hijas, que la han podido ver veinte veces en los últimos dos años. Sobre todo cuando el espectáculo es absolutamente deudor de la película, sobre todo en los decorados, aunque imagino que en el orden de las canciones habrán respetado el musical original, porque tiene cambios respecto a la peli. Pero intentaré dar mi opinión de lo que vi ayer sin comparar con la versión de Julie Andrews.
    Como digo, los decorados son telones en los que se dibujan los mismos escenarios de la peli, bueno, vale, pero es que son absolutamente pobretones, los únicos muebles que aparecen son un taburete y una cama, y la cama hace un dormitorio feo, pequeño y perdido en el inmenso escenario. Por supuesto, faltan también figurantes, la fiesta es una pequeña reunioncita de amigos, los nazis son sólo dos, la casa no tiene servicio y en cambio el convento tiene una abundancia de vocaciones de otro tiempo.
    La música bien, los cantantes mejor que la orquesta, las traducciones de las canciones MARAVILLOSAS, es lo más meritorio de la versión. Pero el técnico de sonido de ayer debería estar hoy en la cola del paro: no se entendían apenas las letras, la música ahogaba a los cantantes, los micrófonos no estaban bien coordinados para un teatro con una acústica tan magnífica como el Maestranza. Esto hace que los niños no sigan la trama, cuando se ponían a cantar no entendían nada.
    María muy bien, el Capitán Von Trapp, NO, ni actúa ni canta, la Abadesa estupenda, y Loreto Valverde borda el papel de la Baronesa que le han dado, aunque creo que el personaje está mal definido.
    Y eso me lleva a lo que realmente estropea la obra. La dramaturgia es espantosa. Actúan fatal, no hay tensión ni emoción ninguna, los niños son cursis cursis, que es lo que hay que evitar a toda costa en una obra como ésta, las monjas a veces son del monasterio de Santa Paula y otras recién salidas de Sister Act II, sin saber muy bien por qué pasan de un carisma a otro, y los personajes secundarios de peso, es decir, el amigo Max, la Baronesa y el Ama de llaves, son como los “cómicos” de las comedias de Lina Morgan, están para hacer gracietas, pero no para soportar, apoyar o dar réplica a los protagonistas.
    En fin, un desatino que aburrió a las niñas y dejó con los pies fríos a lo mayores. Eso sí, el teatro lleno, acompañando con las palmas el DO RE MI y aplaudiendo al final con entusiasmo. Bueno, va en el precio de la entrada.
    Con todo, las canciones viven aún, parece mentira que cincuenta o sesenta años después resuenen tan frescas, limpias y divertidas. Realmente son lo que han soportado esta obra desde su inicio. Gracias, RyH.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Isabel, hace ya unos meses, cuando se estrenó aquí en Valencia, le mandé a Ángel un correo diciéndole, más o menos, lo mismo que tú señalas en tu crítica a Sonrisas y Lágrimas (aunque en mi caso, mucho peor explicado), correo que publicó en uno de los comentarios de este blog. Comparto tus reflexiones al 100%. ¿Un amigo Max gay, con más plumas que un pavo real, en pleno ascenso del nazismo? Por Dios. ¿He dicho al 100%? Matizo, al 99%, pues para mí Loreto Valverde no borda el papel de baronesa: le da presencia física, pero le falta la clase y la elegancia y el savoir faire que el papel requiere (y que tan bien bordó Eleanor Parker).
      Empleas la palabra DESATINO. Sobran las demás, en tan breve vocablo queda resumido el espectáculo.

      Eliminar
    2. Ya, no sabes cómo me acordé ayer de esa crítica tuya, lo que pasa es que cuando la publicaste yo ya tenía las entradas compradas. Un abrazo, Ismael. Espero que tengamos más suerte en otras ocasiones.

      Eliminar
    3. Anónimo1/7/12 11:34

      ¿Loreto Valverde en Sound of Music? jajajajajajajajajaja fuerrrrteeee
      Me alegro de no haber encontrado entrada
      Dani

      Eliminar
    4. Oye, pues te diré que no está nada mal la muchacha. Yo la vi en Cabaret hace unos años, y dejando aparte su tendencia al "show de variedades arrevistao", para nada es la peor del elenco.

      Eliminar
  9. Angel, te mando mi crítica de ayer, luego escribiré sobre la Chenoweth, que me está encantando.

    ResponderEliminar
  10. Querida cronista de excepción: cuenta con que el señor Azpilicueta te parte las dos piernas!! jajaja!!!
    Gracias mil por tu crítica consciente y doliente. Porque sé las ganas que tenías de haber visto otra cosa. Pero ese es el Broadway español, es lo que hay, salvo algunas y honrosísimas excepciones. Pero en la mayoría de los shows que montan por aquí, incluso en los mejores (Chicago, Follies, The Phantom...) o te la dan a la entrada o a la salida.
    Sin haber ido todavía (no sé si será mejor ver perder a España en la final que ver un do re mi palmeado desde el patio de butacas como si estuviéramos en dabadabdá, ¿te acuerdas?) creo estar de acuerdo contigo en todo. En fin, el lunes abrid la página que pondré algo. Sé que vamos a perder un insigne seguidor (Mr Producer) pero ¿qué le vamos a hacer? Es lo que tiene tener conciencia y consciencia.
    Besos, espero que tengas una corta rehabilitación por lo de tus piernas!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Angel, cuando estuvimos en Londres hace un par de años estaban poniendo The Sound of Music, sold out, con críticas bastante buenas. Entiendo que esto que yo vi ayer no es una franquicia de esa producción sino algo totalmente nuevo diseñado desde aquí ¿no?
      Eso es el Bway español, por eso ahorita cojo el coche y me voy a La Rábida, a desquitarme y disfrutar de lo que nadie sabe hacer mejor que nosotros. "con la sal y la vela, va mi barquito, cruzando la bahía, mu despacito"

      Eliminar
    2. Anda que noooo!!! Tu Poveda de tu alma (one of your favorite things) ese sí que no te va a decepcionar.
      Pues sí, nada que ver una versión con otra, esta es totalmente independiente. No creo que aquí haya pasta (ni arte) para montar el The Sound producido por Sir Andrew Lloys Webber en el London Palladium. Yo tuve la suerte de verlo y me pareció sencillamente alucinante.

      Eliminar
  11. Por dios!! Justo ahora empieza a hablar Azpilicueta en el programa de Pepa Fernández, y dice que anoche el Maestranza de Sevilla se rindió a esta maravilla, totalmente enloquecido. Así se escribe la historia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
    2. Acabo de enterarme esta mañana, también por la radio, que el cantante MACAO (el de "Moving", all the people moving) es el hijo de Teresa María, quien, como bien sabréis todos los amantes del musical, fue la cantante que dobló a Julie Andrews en Mary Poppins y en Sonrisas y Lágrimas (y varios films musicales más, tipo My Fair Lady, Chitty Chitty Bang Bang, etc.). Los que éramos tiernos zagales cuando el estreno de tan míticas películas no supimos, hasta años después, que Julie Andrews tenía una voz distinta a la de quien entonaba "El dulce cantar que susurra el monte".

      Eliminar
    3. Mira, le comentaba yo ayer a Rafa que en el teatro no se notó en absoluto ninguna clase de rechazo a la obra, ya te digo, todo el teatro aplaudiendo y palmeando al ritmo del DOREMI. Imagino que es como en las plazas de toros de tercera, que cualquiera corta orejas. No he leído las críticas de la prensa de Sevilla, pero imagino que en septiembre en Madrid se pondrán las cosas en claro. O no, que también hay críticos "sobre""cogedores"

      Eliminar
    4. Tonight, tonight..... Ya te contaré mañana, si sobrevivo!!

      Tienes toda todita la razón, que a veces molesta más la mediocridad del patio de butacas que la que trota sobre el escenario.

      Eliminar
  12. Macao y Teresa María!! Jamás hubiera imaginado esos escasos grados de separación. La dobladora -aunque nos inspire la ternura de nuestra más tierna infancia- era aún más cursi que la Andrews si cabe!!

    ResponderEliminar
  13. Por supuesto, grandísima parte de la fama de cursi que tiene esa peli se debe al doblaje. Las canciones en inglés tienen unas letras preciosas, en cambio en español parecen sacadas de los libros de CAmpoamor, y encima la cantante era redomadamente relamida, aunque el hijo le haya salido modenno.
    Pasa 3/4 de lo mismo con My FAir Lady, pero ahí la traducción estuvo más conseguida.
    Como dije, lo único meritorio de la versión Azpilicueta es haber traducido de nuevo las letras.
    Mañana espero ansiosa tu opinión.

    ResponderEliminar
  14. Anónimo2/7/12 14:29

    Me vais a acomplejar, porque me encantó Mifair lady cuando la vi en Madrid y me ha gustado bastante Sonrisas y lágrimas que la trajeron en Córdoba el mes pasado. Con todos los respectos de los contertulios, disfruté mucho del espectáculo y de los cantantes, espcialmente de la chica que hacía el papel de Maria.
    Un saludo
    Ana

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ana, me refería a My Fair Lady la película, que también doblaron las canciones no al musical. Y realmente, la chica que hacía de María era lo mejor del espectáculo. Y si te ha gustado la función, estupendo, a mí me habría encantado que me gustara también. Un saludo cariñoso.

      Eliminar
  15. A pesar de

    Bueno, pues ahí va mi crónica de una noche en la que
    A pesar de...

    A pesar de un montaje torpe y aparatoso, a pesar de una iluminación chapucera que más que realzar a veces molestaba, a pesar de un sonido desmesurado, especialmente el de una orquesta que por querer aparentar ser mayor llegaba a tapar las voces y el diálogo de los solistas, a pesar de unos decorados irregulares (bien por el hall y la cristalera/mampara de la mansión pero mal por casi todo lo demás), a pesar de la mutilación gratuita de algunos temas y el cambio de lugar de otros, a pesar de que algunos actores parecían estar actuando junto a Juanito Navarro y Quique Camoiras (con todos mis respetos a estos inmensos cómicos), a pesar de que las monjas como muy bien dice mi amiga Isa parecían las de Sister Act (un poco más de seriedad en el convento por dios!), a pesar de que la escena de la boda no puede estar peor resuelta escenográficamente (qué lío de organización de espacios), a pesar de que la pradera austríaca bien recordaba el césped del campo de fútbol de Kiev (donde muchos tenían su corazón anoche), a pesar de que una de las niñas Trapp –creo que Brigitta- hablaba como si fuera el muñequito Petete (sí sí, el del Libro Gordo) aunque aparentara unos treinta y seis años, a pesar de los horrendos vestidos de los niños en la fiesta sin dejar atrás el de la Valverde color mandarina salvaje, a pesar de que fuera estaban gritando gol tras gol en una fiesta bullanguera en la que –a qué mentir- habríamos querido estar (aunque mi amor por el teatro sea un millón de veces superior al que siento por el fútbol), a pesar de todo eso, anoche disfruté –disfrutamos- en el Teatro de la Maestranza.
    (continúa)

    ResponderEliminar
  16. Y sigue:

    ¿Por qué? Porque amo a Rodgers y a Hammerstein y, aunque no siempre, un poco estaban allí (donde habitualmente suelo encontrarme con Mozart, Vivaldi, Wagner o Prokofiev), porque el show no perdía el ritmo narrativo (que es algo muy común en los malos musicales) y contaba la historia con agilidad, porque algunos de los niños me enternecieron (aunque a otros los habría fusilado allí mismo), porque las traducciones nuevas me parecieron muy acertadas (y es lo primero que hay que hacer bien en un show importado), porque algunos actores tenían soltura y encanto, como Yolanda García (Liesl) y Paris Martin (Rolf) –precioso el sixteen going on seventeen- y porque la protagonista (sustituta de Silvia Luchetti, que no aparece en el programa, la pobre), lo hizo más que bien –aunque un poquito atacada a veces- y según me comentan incluso mejor aún que la titular. Y también porque el público –no me preguntéis por qué- estallaba en aplausos al final de cada tema, mostrando un entusiasmo poco común en los teatros españoles, y esa energía, esa diversión sin remordimientos, de verdad nos contagiaba (vale, ayudaba el hecho de que de vez en cuando alguien susurraba en la oscuridad: otro gol!!).
    Este Sonrisas y Lágrimas no es precisamente un producto para recomendar, a no ser que tengas buenas tragaderas y hambre de espectáculos de este tipo en estos desolados parajes, que es el caso del que escribe (por muuucho y muy bueno que haya visto). A no ser que te desinhibas y te tires de cabeza a pasarlo bien sin demasiados prejuicios académicos, ni estéticos. Desde luego ayuda mucho el tener una mente de dieciséis años, a punto de cumplir diecisiete!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues más o menos (pero con tu habilidad descriptiva y crítica) lo mismo que hemos indicado Isabel y yo. Tus "lágrimas" son abundantes y basadas en aspectos claves, y tus "sonrisas" son sentimentales (alentadas por el 4 a 0). Firmo también al casi 100% tu crítica 8como me ocurrió con Isabel). ¡¡¡Azpilicueta nos mata!!!! ( y la Chenoweth también, aunque no puede quejarse: protagonismo absoluto y un montón de comentarios. ¡Ya quisiera yo tener semejante protagonismo en la vida!)

      Eliminar
  17. Y ahora a ver si hablamos un poquito de KRISTIN CHENOWETH, que estará diciendo que menudo feo!!

    ResponderEliminar
  18. Pues a mi me gusto mucho el musical, disfruté mucho y pasé un rato muy agradable que con la que está cayendo no es poco.
    Huelga decir que estoy totalmente de acuerdo con el comentario del blogger

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues tienes razón, a fin de cuentas ese es el único criterio que de verdad importa en un espectáculo, si te hizo disfrutar o no.

      Eliminar
  19. Hola
    Anoche, como teníamos hambre de Sound of Music, las niñas y yo nos pusimos el disco 2 del DVD del 40 aniversario, el del Making Of. Confirmo por tanto que el orden de las canciones en el musical es el que vimos en el Maestranza, que lo cambiaron para la peli. La canción de The Lonely Goater era la que María le canta a los niños en la tormenta, pero el guionista pensó que iba mejor My Favourite THings, así que la cambió y dejó la otra para un espectáculo de marionetas que no sale en escena. También el DOREMI cambia de sitio en la peli, para reflejar el paso de todo el verano, y no una presentación de María a los niños. Y I Have Confidence fue escrita expresamente para la peli, creo que cuando Hammerstein ya había fallecido.Así que Azpi sólo estaba siendo fiel al original de la escena. Angel, confirmo again que eres mi PollyAnna, siempre dispuesta a ver lo bueno de todo. Que la del barquito en la mano te conserve esa virtud.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajaja síii, que me la conserve forever!!!

      Es que Robert Wise mejoró con creces un material, por otra parte excelente, pero con algún bache narrativo. Buena idea pasar el My favorite a la habitación de María con los niños. Buena idea dejar the lonely goatherd para la escena de las marionetas. Buena idea suprimir las canciones de la baronesa (que son muy buenas pero no aportan demasiado)y muy muy buena idea dejar el do, re, mi para la perfecta elipsis de la convivencia de María y los niños. No tiene demasiado sentido que la canten en cuanto de conocen en medio del recibidor ¿o sí?
      Por todo ello, cuando hoy vemos el musical en el orden inicial, resulta raro. Y por ello, Sir Andrew (que es más listo que los ratones coloraos) dejó en su revival de lujo el orden de las canciones de la película, o casi todo, incluyendo la preciosa y enérgica I have confidence. Él no es tonto

      Eliminar
  20. Kristin Chenoweth no ha hecho nunca de Lisl en ningún musica, siquiera en su High School?

    ResponderEliminar
  21. Pequeña gran mujer Kristin Chenoweth. Qué alivio saber que para ser una diva no hace falta ser una gran cantante ni una gran actriz (véase Lola Flores). ¡Y hasta se puede ser bajita! Como ha dicho Isaki Lacuesta, las mejores obras tienen siempre un punto de imperfección. Pa mí que Kristin es la hermana chica de Michelle Pfeiffer que Michelle la mantuvo oculta hasta que Kristin brilló con luz propia, eso pasa en las mejores familias ;)

    Ángel, cada día escribes mejor :)

    abracito,
    lucina.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias tesoro mío!! Tú sí que escribes y diriges cada vez mejor (a los premios me remito).
      Y gracias por hablar de la Chenoweth, la pobre, que nos hemos liao a rajar de Sonrisas y lagrimones y la hemos ignorado, con tó lo que ella vale.
      ¿Que me dices del "one woman show" en el que convierte el Glitter de Candide? Alucinante, una auténtica prima donna pero con mucha guasa!!

      Eliminar
  22. Bienvenido al socio nº90!! "El roce de las alas", bonito nombre. ¿Quien eres? ¿De dónde? Ya sabes que no tienes por qué contestar, pero yo por si acaso...
    Un abrazo y como siempre, te digo WILLKOMMEN!!!

    Y vamos a por el nº100!!!

    ResponderEliminar