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jueves, 7 de julio de 2011

Qué fue primero?

Original 1964 Broadway Cast Recording Fiddler On The Roof Album Cover




To life!

¿Quién no se ha sentido alguna vez como un violinista en lo alto de un tejado? ¿Quién no ha tenido que hacer malabares para no caerse con todo el equipo, intentando aparentar que nada pasa mientras todo parece derrumbarse a nuestro alrededor, haciendo sonar la música aunque no tengamos ni idea de cómo ni por dónde fluye la melodía?
A veces la vida misma es así, y como el arte imita a la vida -y viceversa- hace mucho tiempo alguien pintó un violinista sobre los tejados de una vieja ciudad del este, tal vez tratando de plasmar su estado de ánimo. Moishe Shagal se llamaba -Marc Chagal para los amigos- el pintor loco que pudo inspirar un relato a un escritor ruso y así ambos comenzaron una hermosa cadena de inspiración que, desede las lejanas y frías estepas llega esta tarde hasta mi ordenador. Me gusta pensar que sucedió así.
El cuento se tituló Tevye, el lechero, y su autor Sholem Aleijem narraba la historia de un pobre hombre de una aldea ucraniana preocupado por dar un futuro decente -y un buen matrimonio- a sus hijas casaderas. Una historia de perdedores. De las de reirse mucho y llorar mucho también, de hambre y ternura, de ilusiones y decepciones que tantas veces vienen de la mano.  La pequeña obra, publicada en yiddish, data de 1894.
De alguna manera se fue convirtiendo en un cuento popular en la cultura judía, y no sabemos cómo, cayó en manos de un productor -judío, no podía ser de otra forma- que se planteó convertirla en un musical. Y éste a su vez buscó al mejor director judío, al mejor compositor judío, al mejor libretista judío, al mejor coreógrafo judío y a los mejores actores judíos que pudo encontrar a este lado del Hudson. No le sería muy complicado ¡estaba en pleno Broadway!
Así que Harold Prince se puso manos a la obra y produjo un musical llamado Fiddler on the Roof (El violinista en el tejado) en septiembre de 1964, Joseph Stein escribió el magnífico libreto basado en el relato de Aleijem, Jerome Robbins concibió las mejores coreografías que nadie pudiera imaginar -inspiradadas en el folclore ruso, de una vitalidad y una expresividad únicas- y Sheldon Harnick junto con Jerry Bock compusieron las canciones más hermosas -y más agudas- que nunca se oyeron sobre el escenario de un teatro. Todos los autores de musicales coinciden en que habrían querido crear esta partitura. Única.
Por supuesto había que buscar al perfecto Tevye judío, Samuel Joel "Zero" Mostel (¿alguna duda?) fue la mejor elección posible. Zero Mostel, un cómico de raza, la viva personificación del "perdedor", el clown pasado de rosca, el "enfant terrible", el superviviente, el rebelde. No en vano fue uno de los actores más perseguidos por el Comité de Actividades Antiamericanas que le tenía reservado un renglón de privilegio en su tristemente célebre "lista negra". Mostel también sobrevivió a eso. Y encima su ajetreado currículo le vino que ni pintado al personaje del lechero, mucho más temperamental en el musical de lo que era el cándido desgraciado del relato original.
Lástima que en la adaptación al cine -realizada por Norman Jewison en 1971- el papel se lo llevó el israelí Chaim Topol, posiblemente mucho más fiable que el anterior para liderar una superproducción como ésta. Las aseguradoras no debían estar demasiado predispuestas a asumir los riesgos de salud de un "monstruo" a punto de estallar literalmente. Pero el cambio funcionó a la perfección, y Topol se convirtió en el resignado -y atormentado- perfecto Tevye. Un hombre acorralado entre la tradición y el amor, la ley y la libertad, el pasado y el futuro. El mundo cambiaba tan deprisa en los albores del siglo XX...
Con un respeto encomiable al concepto original, sobre todo en los personajes y en las principales situaciones, Jewison (que se traduce como "hijo de judío" por cierto) hizo una gran película, uno de los últimos musicales clásicos del cine, con una dirección artística y una fotografía sencillamente espectaculares. Y si la obra batió records de permanencia en cartel (con más de tres mil funciones en su producción original) y encumbró a sus creadores, la pelicula recibió una lluvia de premios entre los que destacan los tres oscars -uno de ellos a la espléndida fotografía de Oswald Morris- que ganó en esa edición. Topol, aunque estaba nominado, no se llevó el premio al mejor actor -para Gene Hackman por French Conection- y aunque nos pudiera parecer toda una injusticia ¿no le viene como anillo al dedo a su personaje? Un eterno perdedor que cae y se vuelve a caer aunque al final siempre termine brindando por la vida. Hoy nos unimos a él y levantamos la copa por los artífices de estas dos magníficas creaciones, y por todos los violinistas que tocan cada día a riesgo de partirse la crisma. To life!
 









13 comentarios:

  1. No sabía que el violinista en el tejado también estaba en el maravilloso mundo de los musicales, a mayor gloria del lobby judío por supuesto.

    No conocía nada de esta producción, pero lo que me ha parecido, es que no se ha repuesto desde hace tiempo, lo digo por la estética de los vídeos que has insertado en el post.

    A este musical le veo un defecto, el estilismo de judío ucraniano de principios de siglo no me va, lo siento pero los tirabuzones de los ortodoxos, me los voy a tener que hacer con la peluca de la Divina Pastora... en serio, está muy bien ambientado todo el musical, con un vestuario adecuadísimo a la época, pobreza extrema, gulac, patatas, frío...

    Por supuesto If I was a rich man... estaría produciendo musicales como una tonta, sin sentido.

    El último vídeo de Tradition me parece el mejor, tiene una estética más de mi gusto en esto de los musicales, un gran cuerpo de baile en el escenario, la coreografía de los ortodoxos que me parece muy graciosa, ¿cómo sentó esto a los ultras de verdad? ¿tienes noticias de cómo fue acogido en el estreno? ¿dónde se desarrolla el espectáculo del último vídeo? Te dejo trabajo, para que no te aburras.

    Por cierto he vuelto a ser el primero en comentar, no es por nada...

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  2. Anónimo7/7/11 22:31

    Por poquito guapo!!! Yo que creía que esta vez iba a ser la primera...pues me quedo con las ganas.

    Qué preciosidad de entrada Ángel. A mí me encanta este musical. Tengo que reconocer que este lo conocía por la película antes de que me entrara la fiebre de los musicales. Tienes razón en todo lo que dices con respecto a Zero Mostel...un monstruo en cuanto a tamaño y genialidad pero Topol me parece un personaje entrañable en la película, mantiene la intensidad todo el tiempo y en todos los matices. Yo no sabía que Topol había hecho una versión teatral...siempre pensé que sólo protagonizó este papel en el cine. La película es una obra maestra.

    Me ha encantado el tercer video porque yo fuí de las afortunadas que vió en Broadway el revival que se hizo en el 2004 con un Alfred Molina genial, actorazo, rotundo y emotivo, con mucha intensidad...el pobre tuvo la mala suerte ese año de estar nominado a los Tonys junto a un tal Hugh Jackman haciendo "The boy from Oz". En una entrevista previa que le hicieron a Alfred Molina dijo que él perdió el Tony la noche del estreno de Mr Hugh. Aún así estuvo soberbio.

    Recordando y revisando el disco que me compré me he encontrado la sorpresa de que también estaban en el musical Laura Michelle Kelly (nuestra Mary Poppins)...ya sabía yo que la había visto antes...y una tal Lea Michele ¿esta no es la niña de Glee?. Las casualidades de la vida verdad?

    POr cierto Fernando...todo no tiene que tener colorines, pelucones y sicodelia...que lo negro estiliza mucho.

    Besos

    Conso

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  3. Anónimo7/7/11 23:46

    Me uno a Conso en mis felicitaciones al texto de entrada. ¡Cómo logras transmitir, emocionar y convencer! Aunque a mí, lo de convencer con respecto a este musical lo tenías chupado: es uno de mis favoritos. Me metía en el cine, cuando se estrenó, a las cuatro de la tarde, y no salía hasta las 10 de la noche, y así durante varios días. Mi padre decía que estaba loco (me pasaría lo mismo, aunque multiplicado por diez, un año más tarde con CABARET)
    Me compré el Long Play de la banda sonora (qué antiguo y lejano queda ya lo de LP), y lo ponía una y otra vez en el tocadiscos (otra palabra ya arcaica). Me sabía las letras de memoria (con un inglés chapurreado a mi manera, del que sólo conocía los sonidos fonéticos y no su significado íntegro).
    Una gozada de película (nunca lo he visto representado en teatro), una partitura para quitarse el sombrero, y una fotografía y un Topol maravillosos. Aún me acuerdo, como si fuera ayer, de esos títulos de crédito en pantalla gigante (eso eran cines, ¡ese Todd-AO!), y ese sólo de violín a cargo del genial Isaac Stern, el gran violinista (judio, of course)
    Cuarenta años después (¡cómo se pasa la vida!, que diría el poeta), aún me sigue, en las revisiones, emocionando y sorprendiendo este musical.
    Gracias por incluirlo en el blog (la pena que tengo es que en el mío tendré que esperar aún varios años hasta llegar a la V). Es lo malo que tiene seguir la "TRADITION" del orden alfabético)
    ISMAEL

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  4. Pues empiezo con Fernando. A ver a qué pastora le mangas la peluca para producir un Fiddler como dios (o Jahvé) manda en España!! If I were a rich man... me uniría a ti y montaría una producción de lujo de este musical para que lo hiciera Joan Crosas. ¿No me digas que no le pega todo? Seguro que ya lo ha hecho, me tengo que enterar.
    Como me ha costado mucho encontrar vídeos de la versión de Mostel, comienzo con uno de la producción del reestreno en Broadway, con Topol de prota, tras haber triunfado en la película.
    Luego viene el trailer -y me entran ganas de ver la peli entera una y otra vez- de su traslación al cine.
    Finalmente la actuación en los Tonys del 2004 de Alfred Molina al frente de la última producción de este clásico. Mi Conso tuvo la suerte de verlo, yo me quedé con las ganas. Superb!

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  5. Ah, que no respondí a tus "últimas preguntas". A los judíos, ortodoxos o no, este espectáculo les dio "en tol tomate", y a pesar de que el texto está plagado de autocrítica, está hecha con tal ternura y cariño, que no creo que muchos pudieran ofenderse. Hoy es el musical más emblemático de la comunidad hebrea, entre otros muchos.

    Sigo con la reina de las catas. Gracias guapa, me alegro de que te guste la entrada y te traiga buenos recuerdos. Yo me lo perdí por unas semanas :( y la verdad es que me habría gustado ver a ese actorazo que es Alfred Molina. Y sí, en efecto, Laura Michelle Kelly y Lea -Glee.-Michele están en el reparto. Un lujazo de cast.
    Por cierto, ¿sabes que Bea Arthur y Bette Midler comenzaron en Broadway haciendo sendos papeles en este musical?

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  6. Qué bonito lo que cuentas Ismael! Te acabo de ver en ese cine agotando las sesiones continuas... Qué tiempos aquellos! Yo vi esta película en el cine Palacio Central (hoy Mango, horror), y curiosamente no me acuerdo de mucho, tendría unos 7 años, pero seguro que la ilusión que me haría ir con mis padres a aquel cine ha influido mucho en lo que significa para mí esta obra.

    Por cierto, QUE NADIE SE PIERDA LA ENTRADA SOBRE "ALL THAT JAZZ" EN LA ENCICLOPEDIA DEL CINE MUSICAL. Wonder of wonder, miracles of miracles...

    enciclopediadelcinemusical.blo​gspot.com

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  7. Anónimo8/7/11 13:42

    Y hay testimonio gráfico o visual de esas dos genios en el violinista? Serían jovencísimas no?

    Conso

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  8. Me resulta muy emocionante escribir el comentario de esta semana. El violinista en el tejado era - junto con El Padrino - la película favorita de mi padre. Yo nunca la he visto en escena, y ni siquiera recuerdo haberla visto en el cine, pero en mi casa se ponía todas las madrugadas del viernes santo. Me explico: por la casa de mis padres pasa la Macarena, que para los que no lo sepáis, es una procesión de dos o tres mil nazarenos que tarda en pasar dos o tres horas. Así que a las cuatro de la madrugada, cuando terminaban de pasar los armaos,y para no quedarnos domidos antes de ver a la virgen, poníamos el video VHS y mis primos y hermanos nos sentábamos a ver a Teviev contarle a Gouda el sueño de sus antepasados, la boda de Zeitel, o a Starski en Siberia desterrado por comunista, y luego pasaba la Macarena. Así que cuando oigo el grito, tradition, se mezclan en mí el viernes santo y el sabbat, las melodías del folclore judío y las marchas de Farfán.
    Me he dado cuenta que no tengo la peli en mi casa, en la de mi madre seguro que quedan un VHS y una cinta de cassette que mi padre llevaba en el coche. Mañana mismo me voy a la FNAC, mis niñas tienen que seguir la tradición

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  9. Y si no la encuentras te presto yo la mía, una "especial edition", por cierto.
    Qué bonito lo que cuentas Isa!! Y qué me gusta la fusión Farfán/Jerry Bock, ¿Qué quieres que te diga? Great minds thinks alike!! Y en una noche como esa todo cabe. ¿Por qué será que también para mí el recuerdo de los musicales de mi infancia van siempre asociados a mi padre? Será porque lo que más une es disfrutar juntos de una misma cosa, y a nuestra generación nos enseñaron a compartirlo todo, juegos, música, películas, charlas... Hoy tenemos más de todo, pero nos suele llegar por los auriculares, solo para nosotros.
    Estoy seguro de que Tevye, en Sevilla, sería Macareno, tal vez de la Centuria. Como manda la tradición!

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  10. Anónimo12/7/11 9:21

    Que casualidad que a mi abuelo tambien le encantaba esta pelicula pero yo me acuerdo que en mi casa la veiamos en navidad, yo era muy pequeno y me acuerdo de que me daba mucho miedo la escena de los fantasmas. Ahora la tengop que volverla a ver que ya se muchas cosas gracias a este superblog que me engancha.
    Dani

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  11. Muchas gracias Dani!! Pero como se nota la diferencia de edad, a mi me trae recuerdos de mi padre, y a ti de tu abuelo!!
    Me siento viejuno!!!
    Un abrazo y a seguir disfrutando!!

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  12. Hola Ángel,
    me llamo Ana Campoy y soy escritora. Buscando doumentación para mi nuevo libro acabo de toparme con tu blog, y veo que es fantástico.
    Me gustaría consultarte un par de dudas acerca de Broadway y sus espectáculos de vodevil. ¿Dónde podría escribirte? Si quieres puedes contestarme en privado a ana.campoy (arroba) gmail.com.
    Muchas gracias y felicidades por el blog.

    Ana.

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  13. Muchas gracias por tu comentario acerca del blog. No sabes la alegría que me da que gente a la que no conozco de nada pueda disfrutar de una labor que me apasiona tanto.
    Claro que puedes consultarme lo que quieras, será un placer ayudarte, bueno, en caso de que pueda, porque tampoco es que me considere un oráculo ¿ok?
    Así que cuando tú quieras aquí me tienes.
    Un abrazo

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